¡Quién lo diría!

Listeria monocytogenes es una bacteria que se encuentra ampliamente distribuida en la naturaleza: en el agua, en el suelo, en las plantas… Los animales pueden ingerir esta bacteria al alimentarse y posteriormente puede detectarse en su leche y carne. Por este motivo la transmisión de esta bacteria a los seres humanos tiene lugar preferentemente a través del consumo de productos alimenticios de origen animal como:

  • Carnes y embutidos
  • Productos lácteos, especialmente quesos semicurados o hechos a partir de leche cruda
  • Pescados

La transmisión al hombre también puede producirse a través de productos de origen vegetal como las ensaladas de bolsa.

Listeria monocytogenes es capaz de sobrevivir y multiplicarse a temperaturas muy bajas, incluso dentro de la nevera. ¡La única manera de deshacerte de ella es cocinándola! Prestad especial atención a la procedencia y frescura de los embutidos, quesos y sushi que consumáis.

Se aprovecha de los más débiles

Esta bacteria causa la listeriosis, una enfermedad generalmente benigna para las personas sanas que sólo suelen presentar diarrea con fiebre leve o incluso no presentar síntomas. Esto no suele ser cierto en personas que tienen un sistema inmunitario1 debilitado (niños pequeños, mujeres embarazadas, pacientes trasplantados o que reciben quimioterapia para el cáncer). Los niños pequeños y los ancianos pueden desarrollar una infección grave en forma de meningitis2, septicemia3 o neumonía que en un 20 % de los casos puede llegar a ser mortal.
Las mujeres embarazadas infectadas por Listeria monocytogenes suelen ser asintomáticas o manifestar sólo síntomas leves. Sin embargo, esta infección puede causar un aborto espontáneo o que el recién nacido padezca una septicemia3 o una meningitis2.
La listeriosis se debe a una bacteria y se trata con antibióticos5.

 

¡Que no cunda el pánico!

Aparte de algunas epidemias ocasionales poco frecuentes (véase el recuadro), la listeriosis es una enfermedad muy poco frecuente: cada año se registran unos 80 casos en Suiza (figura FOPH 2017). Representa sólo el 1% de todos los casos de infecciones transmitidas por alimentos.

 

Epidemias recientes en Suiza

En 1987 Listeria monocytogenes originó una grave epidemia en el cantón de Vaud que se saldó con la muerte de 10 personas entre los amantes de Vacherin Mont-d’Or, una especialidad local de queso hecho de leche cruda. Desde el año 2003, este queso se elabora en Suiza con leche pasteurizada. En 2005 se produjo otra pequeña epidemia en el cantón de Neuchâtel asociada a la producción local de este queso. Como consecuencia dos ancianos murieron y dos mujeres embarazadas perdieron a sus bebés durante este segundo brote epidémico

Consulte con un médico inmediatamente si tiene fiebre después de consumir un alimento sospechoso.

Sistema inmunitario1= conjunto de mecanismos (anticuerpos, glóbulos blancos,…) que nos protegen de las infecciones.

Meningitis2= Inflamación de las meninges, que son las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal.

Septicemia3= Infección grave caracterizada por la presencia de microbios patógenos4 en la sangre y/o en los órganos. Existen dos tipos de sepsis: las causadas por bacterias (bacteriemia) y las causadas por hongos (fungemia).

Patógeno4= Que genera sufrimiento (del griego pathos). Por lo tanto, un patógeno es un microbio que causa enfermedad.

Antibiótico5= Es un medicamento que permite matar a las bacterias o, al menos, frenar su crecimiento. Los antibióticos actúan frente a las bacterias pero no sirven para tratar infecciones producidas por virus o parásitos.