Hay que recordar que los animales pueden ser portadores de bacterias perjudiciales para los humanos, sin mostrar ellos mismos síntomas de enfermedad. Esto es válido para nuestros queridos animales de compañía y también para animales de granja, pájaros o reptiles.

Por esta razón, deberíamos adoptar las medidas adecuadas para protegernos de los riesgos.

 

Prudencia y sentido común

Para no exponernos a bacterias como Bartonella henselae o Pasteurella multocida que son transmitidas por gatos:

  • Hay que evitar dejarse morder. Para ello, es preferible acariciar a un gato en la cabeza o detrás de las orejas, sobre todo si no se trata de un gato conocido
  • Hay que evitar también enfadar o asustar a los gatos. Así será más fácil escapar de sus uñas.

En caso de mordedura de gato, consulte siempre a un médico cuanto antes. De igual modo, se recomienda realizar una consulta médica en caso de mordedura profunda de perro.

Para evitar la fiebre Q, una enfermedad causada por la bacteria, transmitida por ovejas y cabras:

  • Evite permanecer a favor de viento contemplando a estos animales, especialmente si se ha producido un nacimiento.
  • Use mascarilla si va a esquilar o a atender a cabras y ovejas.

 

 

Para reducir el riesgo de psitacosis, una enfermedad producida por la bacteria Chlamydia psittaci y propagada por aves:

  • Mantener las jaulas de las aves limpias.
  • Guardar siempre una distancia razonable con los pájaros.

En breve

Siempre que tengamos contacto con animales, ya sean sano o enfermos, animales de compañía o exóticos, debemos ser conscientes de que siempre existe un pequeño riesgo de transmisión de microorganismos peligrosos para los humanos.

Por último, si ha estado en una situación de riesgo de zoonosis1, consulte a un médico de inmediato, especialmente si tiene fiebre.

 

 

 

Zoonosis1 = Enfermedad infecciosa transmitida directa o indirectamente al ser humano a través de los animales.