Microbios alimentarios: ¿amigos o enemigos?

Hay microbios en muchos alimentos, es normal y no debe preocuparnos. Los yogures y los quesos contienen bacterias, el pan y la cerveza se hacen a partir de levaduras que son hongos microscópicos. Además, los mohos, que también son hongos, dan sabor al queso camembert y al roquefort. Todos ellos son microbios muy útiles.

Los alimentos contienen otros microbios inofensivos que, en cantidades razonables, pueden llegar a ser peligrosos para la salud si se multiplican en el alimento. ¡Y la comida es el lugar perfecto para que los microbios crezcan!

 

Los alimentos que compramos se vigilan

En Europa, las autoridades sanitarias se encargan de controlar la calidad microbiológica de los alimentos.

Gracias a las normas vigentes y a los controles preventivos actuales, el riesgo de encontrar patógenos1 en grandes cantidades en los alimentos que compramos es bajo.

Pero no debemos dejar que se multipliquen en nuestro país.

¿Y en casa?

La higiene en la cocina, el mantenimiento de la cadena de frío y cocinar bien los alimentos son nuestros mejores aliados a la hora de mantener bajo control los microbios indeseados.

Ciertos alimentos y no otros son más propicios a causar intoxicaciones alimentarias o infecciones que tienen desagradables consecuencias.

Aprendamos a conocerlos para evitar infecciones alimentarias.

 

Los riesgos

¿Cómo protegerse?

 

 

 

 

 

Wanted

 

 

Pathogène1 = qui génère de la souffrance (du grec pathos). Ainsi, un agent pathogène est un microbe qui cause des maladies.