Parachlamydia acanthamoebae es una bacteria del mismo grupo que las Clamidias1. Al igual que estas últimas, es estrictamente intracelular2. Fue descubierta en 1989 durante un brote que se produjo en una imprenta en Estados Unidos causado por el agua de un humidificador que contenía amebas3.

 

 

Estas amebas presentaban bacterias Parachlamydia acanthamoebae dentro de ellas. Parachlamydia acanthamoebae se encuentra en el ambiente, especialmente en aguas estancadas. Es probable que se transmita a través del tracto respiratorio al inhalar aerosoles4 producidos por humidificadores, nebulizadores o sistemas de aire acondicionado en mal estado.

 

Ataca a los más débiles.

Durante este brote, los pacientes presentaron fiebre y síntomas similares a la gripe. Posteriormente, varios estudios científicos han sugerido que la bacteria Parachlamydia acanthamoebae puede causar bronquitis y neumonía, especialmente en las personas cuyo sistema inmunitario5 está debilitado (niños pequeños, mujeres embarazadas, pacientes trasplantados o en tratamiento con quimioterapia para combatir el cáncer).

 

 

Afortunadamente, las infecciones por Parachlamydia acanthamoebae son raras: representan menos del 4% de todas las neumonías. Son benignas en personas sanas y el tratamiento con antibióticos6 es muy efectivo.

 

 

Clamidias1 = Las clamidias son un género de bacterias que cuenta con un gran número de especies causantes de un amplio abanico de enfermedades. Una de estas bacterias, Chlamydia trachomatis, es la responsable de una infección de transmisión sexual (ITS) bastante frecuente, que afecta aproximadamente a un 5% de la población sexualmente activa de Europa. Esta infección es a menudo asintomática y suele pasar inadvertida. Sin embargo, es una enfermedad contagiosa que puede producir infertilidad y aborto espontáneo en las mujeres que la padecen.

Intracelular2 = Se dice de una bacteria que necesita estar dentro de una célula para sobrevivir y multiplicarse. Las bacterias intracelulares estrictas no pueden multiplicarse fuera de la célula hospedadora mientras que las bacterias intracelulares facultativas pueden proliferar también en ausencia del hospedador. Es muy difícil crecer bacterias intracelulares estrictas en el laboratorio y por eso a menudo no se detectan con las técnicas de cultivo más frecuentemente utilizadas para el diagnóstico.

Ameba3 = Organismo vivo de pequeño tamaño, formado por una sola célula capaz de desplazarse. Se encuentra de forma natural en nuestro medio ambiente, especialmente en el agua y en zonas húmedas. Algunas bacterias y virus pueden multiplicarse dentro de amebas, que son, por tanto, reservorio de estos microorganismos.

Aerosoles4 = Pequeñas gotas de agua que pueden ser transportadas por el viento y por corrientes de aire y entrar en nuestras vías aéreas.

Sistema inmunitario5 = Conjunto de mecanismos (anticuerpos, glóbulos blancos, etc) que nos protegen de las infecciones.

Antibiótico6= Es un medicamento que permite matar a las bacterias o, al menos, frenar su crecimiento. Los antibióticos actúan frente a las bacterias pero no sirven para tratar infecciones producidas por virus o parásitos.