La espiral infernal

La bacteria Borrelia burgdorferi produce la enfermedad de Lyme, también conocida como borreliosis de Lyme. Forma parte de la familia de las espiroquetas, que recibe su nombre debido a su forma en espiral.

Dentro de esta familia existen otras especies que producen enfermedades en el ser humano. Algunos ejemplos son Leptospira, transmitida por roedores, que produce la leptospirosis1 y Treponema, transmitida por vía sexual, que produce la sífilis2.

Cifras que tranquilizan un poco

Borrelia burgdorferi se transmite a través de la picadura de la garrapata de la oveja (Ixodes ricinus), que es muy frecuente en Suiza.

Sin embargo, dependiendo del área geográfica, sólo un 5-30% de las garrapatas están infectadas por Borrelia. Además, no todas las garrapatas infectadas son capaces de transmitir la bacteria. Se estima que menos de 3 de cada 100 personas expuestas a una picadura de garrapata contraerían una infección por Borrelia. El riesgo de transmisión de la bacteria disminuye aún más si podemos reducir el tiempo de alimentación de la garrapata

 

 

No hay ninguna razón para tomar antibióticos3 o visitar al médico después de una picadura de garrapata. Es más importante vigilar la zona de la picadura durante algunos días. Si observamos un enrojecimiento local, sobre todo si éste se extiende, es importante consultar a un médico ya que podría tratarse de los primeros síntomas de la enfermedad de Lyme

La enfermedad de Lyme

En Suiza 10.000 personas contraen esta enfermedad cada año (0,1% de la población, cifras del OFSP 2017), siendo estas cifras comparables a las del resto de países de Europa. El enrojecimiento en la zona de la picadura que aparece al inicio de la enfermedad desaparece espontáneamente en unas semanas. En ausencia de tratamiento, algunas personas desarrollan la segunda etapa de la enfermedad, que aparece después de muchos meses o incluso años tras la picadura inicial. En esta etapa aparecen síntomas articulares (dolor, artritis), neurológicos (por ejemplo, parálisis facial) o cutáneos.

Borrelia burgdorferi es una de las seis especies de Borrelia capaces de causar la enfermedad de Lyme. Los síntomas son ligeramente distintos en función de la especie causante. Así, la proporción de síntomas cutáneos, articulares o neurológicos varía en función de la especie infectante y también en función del área geográfica donde se adquirió

A diferencia de la encefalitis por garrapatas producida por el virus TBE, no existe una vacuna que nos proteja frente a la enfermedad de Lyme. Afortunadamente, esta enfermedad se trata fácil y eficazmente con antibióticos.

 

 

Leptospirosis1= Enfermedad infecciosa que afecta al ser humano y a otros mamíferos (perros, cerdos, caballos) con síntomas variables. La produce una bacteria que está presente en el agua estancada, el barro y la tierra húmeda. El ser humano desarrolla síntomas similares a la gripe, como fiebre, escalofríos y dolor de cabeza. En ocasiones la enfermedad es más grave y afecta a los riñones y al hígado, provocando ictericia. La leptospirosis puede producir la muerte de aproximadamente un 20% de los pacientes con esta manifestación grave de la enfermedad.

Sífilis2= Infección de transmisión sexual (ITS) que se presenta como una úlcera indolora en las mucosas (chancro de inoculación) o como una erupción cutánea sin picor asociado. Si la sífilis no se trata puede convertirse en una enfermedad crónica y ocasionar demencia mucho tiempo después de la infección (de 3 a 20 años). La sífilis está resurgiendo actualmente en Suiza y en los países desarrollados.

Antibiótico3= Es un medicamento que permite matar a las bacterias o, al menos, frenar su crecimiento. Los antibióticos actúan frente a las bacterias pero no sirven para tratar infecciones producidas por virus o parásitos.